Oskar Fischinger: animación experimental en el siglo XX


Oskar Fischinger nació en el solsticio de verano de 19o0 en Gelnhausen, Alemania. Antes de ser animador y realizador de cine, fue músico, y después, técnico de diseño arquitectónico y de herramientas. En 1920, en Frankfurt, conoció a Bernhard Diebold (escritor suizo y crítico del periódico “Frankfurter Zeitung”) en un club de literatura, y éste, al ver sus rollos de bocetos abstractos, le urgió a que empezara a filmar películas abstractas. Esto, unido a la gran impresión que le produjo la Opus I de Walter Ruttmann en 1921 (primera proyección pública de una película abstracta), hizo a Fischinger decidirse a dejar su trabajo de ingeniero y mudarse a Munich para convertirse en cineasta a tiempo completo.

Sus obras son una combinación de geometría y música, que se aleja, y mucho, de la animación practicada en su época. Claro está que en el arte de toda época hay zonas experimentales que escapan a la norma, pero cuando la norma está establecida en un contexto de dictadura nazi, donde cualquier “desviación” se considera degeneración, digamos que lo experimental cobra doble valor.

Las primeras películas de Fischinger, datadas de principios de los años veinte, están entre sus más radicales, quizá porque el animador se sintió retado a crear algo diferente de la romántica coreografía de pequeñas figuras que se daba en las películas de Ruttmann o el desarrollo estático de laberintos gráficos en el trabajo de Viking Eggeling. En “Wax Experiments” y “Spirals”, Fischinger diseñó patrones visuales muy complejos que se mueven constantemente en ciclos hipnóticos para luego ser interrumpidos con un montaje radical de fotogramas únicos con imágenes contrastadas. Y en “R-1, A Form-Play”, un show abstracto de múltiples proyecciones (utilizó cinco proyectores) que creó entre 1925 y 1927, la virtuosidad es parecida.

Y como todo artista abstracto siente casi siempre la necesidad de probar sus aptitudes, durante este periodo, para cuidar sus apoyos, Fischinger hizo dibujos animados convencionales, demostrando su maestría de la anatomía realista, la perspectival y el guión habitual.

En el verano de 1927, abandona Munich para ir a Berlín debido a que le contratan para hacer efectos especiales de cohetes, paisajes estelares y superficies planetarias para la película de ciencia-ficción “La mujer en la Luna”, de Fritz Lang. Fischinger se rompe un tobillo en el plató, y en el hospital, dibujando animaciones a carboncillo (que más tarde darían lugar a 16 Estudios), decide volver a dedicarse a lo suyo.

Por esta época, Ruttmann ya ha abandonado las películas abstractas, así que Fischinger es libre para explorar la coreografía romántica de formas simples, y se pone manos a la obra con sus “Estudios”. La perfecta sincronización de estas animaciones con la música las hacen inmensamente populares en todo el mundo, pero con la llegada de la Alemania nazi, como ya he explicado arriba, estas obras abstractas no están demasiado bien vistas, y los permisos que Fischinger necesitaba para hacer más películas le son denegados. Sin embargo, su implicación en la invención del proceso Gasparcolor le permitió hacer nuevas piezas audiovisuales. “Composition in Blue” fue su segunda película a color, en la que usó pequeños modelos geométricos. La expuso en festivales extranjeros sin el permiso apropiado, ganando el “King’s Prize” en la Exposición Universal de Bruselas en octubre de 1935, y esto situó a Fischinger en una posición peligrosa. Por suerte, Paramount se lo llevó a Hollywood en febrero de 1936, aunque no le permitieron seguir trabajando a color una vez allí. Más tarde compraría su corto “Allegretto” a la distribuidora para pasarlo a color, y el corto acabaría siendo considerado una de las piezas de música visual más perfectas, gracias, en parte, a las capas de celuloide que tanto revolucionaron el mundo de la animación por esos años y de las que Fischinger pudo hacer uso.

Todo intento de Fischinger de filmar en Estados Unidos se topó con complicaciones. Compuso “An Optical Poem” (Un Poema Óptico) para la “Segunda Rapsodia Húngara” de Liszt (corto que la MGM presenta como un experimento) pero no recibió beneficio alguno. Realizó una escena para la película de Disney “Fantasía” (Tocata y Fuga en re menor de Bach), pero tampoco salió bien parado de esta colaboración, porque todos sus diseños eran simplificados y modificados para ser más “representativos”.

Frustradas sus intenciones como animador (a pesar de que hizo más de 50 cortos), este gran artista experimental se volvió cada vez más un pintor al óleo.


ENTRADAS RELACIONADAS:

Anuncios

Un pensamiento en “Oskar Fischinger: animación experimental en el siglo XX

  1. Pingback: Oskar Fischinger | IDIS

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s